Ya sea que te esfuerces más en el gimnasio a principios de año o te concentres en mejorar tu salud en general, tomarte 30 días sin consumir alcohol puede generar mejoras mensurables que te ayuden a alcanzar tus objetivos más rápido.
Esto es lo que muestra la investigación:
- Mejor recuperación muscular
El alcohol interfiere con la síntesis de proteínas, el proceso que los músculos necesitan para repararse y crecer. Las investigaciones demuestran que el consumo de alcohol después del ejercicio puede reducir la recuperación muscular hasta en 371 TP3T en comparación con una nutrición óptima únicamente. - Mejor sueño = mejores ganancias
El alcohol altera los ciclos del sueño y disminuye el sueño REM, que el cuerpo necesita para desarrollar músculos, regular las hormonas y combatir infecciones. - Inmunidad más fuerte
El consumo excesivo de alcohol debilita las células inmunitarias, lo que dificulta que el cuerpo combata resfriados, gripes y enfermedades respiratorias. Un mes de descanso le da al sistema inmunitario la oportunidad de recuperarse. - Reducción del estrés hepático
Tomar un descanso le da tiempo al hígado para reparar la inflamación y reducir la acumulación de grasa, lo que reduce los riesgos a largo plazo asociados con la hepatitis B, las complicaciones de la hepatitis C, la cirrosis y otras enfermedades hepáticas crónicas. - Mejor hidratación + rendimiento
El alcohol es un diurético que produce deshidratación, que es uno de los principales factores de disminución de la fuerza, la resistencia y la energía.
Si estás listo para beber menos, aquí te mostramos cómo empezar
Encuentra lo que te funciona. Un pequeño cambio puede marcar una gran diferencia. Sea cual sea la estrategia que elijas, pruébala. Si un enfoque no funciona, prueba otro.
Si bebe alcohol y desea reducir su consumo, estos cuatro consejos pueden ayudarle:
- Establecer límites.
- Sepa cuánto alcohol bebe actualmente y si se considera excesivo y perjudicial para la salud.
- Decide cuántos días a la semana planeas beber y cuántas copas planeas tomar. Por ejemplo, podrías decidir beber solo una noche y tomar una copa.
- Programe días sin alcohol cada semana.
- Cuenta tus bebidas.
- Entender cuánto alcohol se considera una “bebida ”estándar” También puede ayudar.
- Gestiona tus “desencadenantes”.”
- Si ciertas personas, lugares o actividades te tientan a beber más de lo previsto, puedes limitar el tiempo que pasas con esas personas, en esos lugares o realizando esas actividades. Por ejemplo, en lugar de una hora feliz con tus compañeros de trabajo, sugiere charlar durante el almuerzo.
- Planifique situaciones sociales y tenga preparada una respuesta sencilla: "Estoy haciendo un reinicio de 30 días".“
- Cambia tu rutina, así que, si sueles beber después del trabajo o los fines de semana, reemplaza ese hábito por algo más como una sesión de gimnasio, una caminata, un té o agua con gas.
- También es posible que desees eliminar el alcohol de tu casa o de los lugares donde pasas mucho tiempo.
- Encuentra apoyo. Pida apoyo a un amigo, familiar, proveedor de atención médica u otra persona que apoye su decisión de beber menos.
- Tómalo día a día. No te centres en 30 días. Concéntrate en el día y en una decisión a la vez.
- Conoce tu "porqué". Anota por qué lo haces. ¿Mayores ganancias musculares? ¿Más energía? ¿Concentración más clara? Guarda tu razón en un lugar visible. Y si notas cambios, regístralos. Ver mejoras fortalece tu motivación.